Integrante con Alicia Guerrero Yeste de la oficina de investigación arquitectónica ¿btbW/Architecture, Fredy Massad ha orientado su titulación de arquitecto hacia la crítica, que ejerce en el suplemento cultural del diario ABC y en revistas especializadas (también en 'noticias arquitectura') y a producir exposiciones y programas audiovisuales como Cine y arquitectura latinoamericanos, en el Museo del Barrio de Nueva York

MARIANO DE SANTA ANA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
-¿Qué piensa del Premio Pritzker?
-No creo mucho en reconocimientos tan absolutos, a una carrera. El Pritzker, como muchos otros premios, es un negocio que beneficia tanto a quien lo da, que es la Fundación Hyatt, como a quien lo recibe. El Pritzker reconoce fundamentalmente a gente consagrada que a veces ha perdido la frescura y rigor en su pensamiento arquitectónico. Hace poco le han dado el Pritzker a Jean Nouvel, que en los años ochenta fue un arquitecto interesante, pero hoy en día es una figura de mediocre interés propositivo.
- ¿Qué factores definen
en este momento las dinámicas globales de la arquitectura?
- El primer factor es el comienzo de un nuevo periodo que ha abierto la
tecnología digital. La tecnología influye en la arquitectura no sólo desde la
representación, como se trabajó en un primer momento, sino también en el cambio
de propuestas potenciales para la arquitectura. Por otro lado, vivimos en una
época de hiperinformación
y esto produce en la arquitectura un cambio de escala,
los arquitectos no trabajan sólo en su propio territorio sino a nivel global, y
también en el territorio virtual de la información.
- ¿Hacen esos factores de la arquitectura un reflejo claro de las dinámicas
culturales, económicas y sociales que definen nuestro tiempo?
- Para nosotros, el equipo ¿btbW/Architecture, desde una perspectiva crítica
creemos que la arquitectura debe reflexionar su vinculación al tiempo presente.
Entendemos que la adaptación al tiempo presente de la arquitectura es mucho más
lenta que otras disciplinas del arte o el diseño, pero la necesidad de esa
adaptación a los tiempos que corren está provocando un estado de crisis. Dejamos
atrás el Movimiento Moderno para entrar en una nueva época en la que aparecerán
tendencias que no tendrán resultados palpables y otras que generarán nuevos
caminos a seguir por la arquitectura.
- ¿Es la figura del arquitecto estrella un reflejo de estas dinámicas?
- Es el reflejo más total, más visible, con el que la gente exterior a la
profesión toma contacto. La arquitectura de iconos globalizados, el
desplazamiento de arquitectos de un lugar a otro y el producto del deseo tanto
de los entes públicos como de los privados de encontrar en ese arquitecto
estrella un edificio que les otorgue un poderoso símbolo de status. Consecuencia
del efecto Guggenheim es que numerosas ciudades del mundo -con España como
paradigma- quieren comprar un producto de marca. Pero el proceso entre estos dos
tiempos que es la finalización del Movimiento Moderno y la entrada de la cultura
de la información determina la emergencia del arquitecto estrella, con sus
profundas ambigüedades éticas.
- En su conferencia califica a Rem Koolhaas de ideólogo perniciosamente
influyente en la conformación del pensamiento arquitectónico actual. ¿Puede
abundar en esta cuestión?
- Rem Koolhaas es un referente por haber planteado una crisis que acabó con la
sacralización del Movimiento Moderno e introdujo conceptos y modos de reflexión
que, en su momento, resultaban inéditos en la arquitectura. Planteó esto con su
primer libro, Delirious New York, que fue seguido a mediados de los noventa por
S-M-L-XL que permitió al pensamiento moderno conectar con su tiempo en
arquitectura. Koolhaas revolucionó en muchos campos la arquitectura pero ha
evolucionado hacia la generación un pensamiento negativista y cínico que hoy
debemos rechazar y superar. Se opina que intentando matar a Koolhaas se trata de
aniquilar al padre, pero yo, que no me considero koolhaasiano, creo que su
pensamiento cínico termina haciendo mucho daño a la arquitectura. La generación
de herederos de Koolhaas -que nosotros denominamos
'generación Rem 2.0'- como
Alejandro Zaera, MRVDV o UN Studio, y la generación inmediatamente posterior y
que adopta esos conceptos y postura koolhaasianas abocan a un momento terminal,
por su total ausencia de compromiso ético, su irresponsable banalidad teórica y
su tendencia estética feísta. Las alternativas de Koolhaas, como la figura del
arquitecto estrella e ideólogo-gurú, marcan más el agotamiento de una era más
que el auténtico comienzo de otra.
- ¿Qué debería persistir o recuperarse en el experimento arquitectónico?
- Es preciso recuperar la ética. Debemos replantearnos el significado de la
arquitectura más allá de lo mediático, dentro de los parámetros de la cultura de
la información y la tecnología.
para ampliar